Museo Etnológico de Cadalso CASA CORREDERA

Museo Etnológico de Cadalso CASA CORREDERA
Una visita al Museo Etnológico de Cadalso de los Vidrios que no te defraudará. Encontrarás aquellos antiguos objetos de otro tiempo, aperos de labranza y mucho más. No dejes de visitarlo porque en él verás reflejado otro tiempo y otras formas de vida de nuestros antepasados cadalseños.

Visita Majadillas Fuentegalana

Visita Majadillas Fuentegalana

Primavera en la montaña

Primavera en la montaña
El invierno dio paso a la primavera en nuestras montañas, pero todavía la nieve es abundante y se pueden realizar travesías, marchas y ascensiones a cumbres nevadas. El sol ya va calentando y la nieve comienza a fundirse, ahora es el momento para dejarse llevar y disfrutar de la montaña con menos frío y días más largos, de oír el rugir de los arroyos de montaña, de sentarse en una pradera y disfrutar del paisaje, de sentir que la naturaleza vuelve a nacer tras el duro invierno. Disfrútalo.

Ordino Arcalis

Ordino Arcalis
Pincha para ver el Valle de Ordino-Arcalís

Concurso: Cada balcón con su puerta.

Concurso: Cada balcón con su puerta.
CONCURSO DEL ZORRO CORREDERO Conoces Cadalso? "Cada balcón con su puerta" ( Pincha en la foto para participar )

miércoles, 23 de abril de 2014

Visita Iglesia y poblado de Majadillas-Bodega Finca Fuentegalana


Enlace Iglesia de Majadillas

Enlace Bodega Fuentegalana


Zorro Corredero

Salvemos las antiguas argollas de Cadalso

       
     
         Cuántas caballerías habrán atado aquí los cadalseños? 
    

    Todas las argollas que componen este collage fueron fotografiadas en distintas calles de Cadalso el día 11 de abril de 2014.


Hace tan solo unos días y ante mis sorpresa, pude comprobar que a pesar del abandono y de no existir ya las caballerías que un día fueron las usuarias de estos objetos a los que diariamente eran atadas junto a las casas, todavía hoy siguen existiendo muchas argollas que aunque ya no se usan si sirven de adorno y recuerdo.

En este collage sólo están algunas, pero existen bastantes más repartidas por todo el pueblo que ya forman parte de nuestra cultura y de nuestra historia. Digo esto porque detrás de cada argolla está la vida de un cadalseño. Si, es sencillamente emotivo oír contar a la gente de cierta edad quién era el personaje que ataba en ésta o aquella argolla su mula, caballo o borrico.

Hace tiempo ya escribí sobre esto y prácticamente decía lo mismo que ahora, terminando con una petición de estas que parecen bolerías, como decimos en Cadalso, pero que sería importante para todos y más para el futuro, conservar dichas argollas.

César Manrique, ese gran genio del arte que supo ver lo que entonces nadie era capaz de imaginar en su Lanzarote natal, y que con el paso de los años ha sido la clave para el desarrollo turístico de la isla, dijo una frase que para mi es la clave para el futuro de los pueblos y su supervivencia. La frase dice:

    “El mejor negocio de un país es la cultura de su pueblo”

Seguramente todos estamos de acuerdo en esto, pero pocas veces lo llevamos a la práctica, y poco a poco, día a día nuestra cultura va desapareciendo, a veces sin posibilidad de recuperarla.

Os dejo el enlace del anterior post sobre las argollas con el deseo de que todos seamos conscientes del valor sentimental y cultural que tiene estos pequeños e insignificantes objetos, confiando en que a partir de ahora los conservemos y si es posible volvamos a colocar algunos más en nuestras fachadas.



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

martes, 22 de abril de 2014

Niños de Cadalso a principios del siglo XX


                                 Niños de Cadalso a principios del siglo XX        


Son niños, sus rostros deberían reflejar alegría o tal vez sorpresa. No, no hay nada de eso en sus miradas, su semblante simplemente refleja la vida de aquella época, dura, muy dura.


La historia de Cadalso la forman cientos de personajes anónimos que han padecido, sufrido y disfrutado momentos de sus vidas en los mismos lugares que hoy nosotros, al igual que ellos, sufrimos y disfrutamos. Son cadalseños sin nombre que a lo largo de los siglos, han nacido, han crecido, fueron a la escuela, hicieron la mili, se enamoraron, se casaron, tuvieron hijos, trabajaron los campos y las canteras, disfrutaron de las fiestas del Gallito y del Cristo, vivieron las calles, las tabernas y los bares de Cadalso, envejecieron y al final murieron. De muchos de ellos ni siquiera queda ya un recuerdo y menos una fotografía, sus familias de hoy no les conocieron y nada ni nadie queda para recordarles.
Esta fotografía de tres cadalseños sin nombre, que nacieron a finales del siglo XIX y vivieron hasta principios o mediados del XX, es un homenaje a todas las personas anónimas que un día vivieron con sus miserias y sus grandezas en el pueblo de Cadalso, hoy nuestro, ayer de ellos y mañana de……

Hace unos años, una persona de Cadalso me enseñó esta foto, me dijo que eran de su familia y que le parecía que estaba hecha en San Antón, pero que no sabía quienes eran. Al igual que él, sus padres también habían guardado la foto, pero nunca le dijeron quiénes eran, tal vez porque tampoco lo sabían.

Mirar está foto es sentir nuestro humilde pasado, es llenarnos de sentimientos y de pensamientos humanos cargados de amor. Observer la mirada de estos cadalseños es percibir el empobrecimiento, el atraso y la incultura de la época. Sus rostros nos devuelven a otros tiempos en los que se trabajaba de sol a sol, donde los productos básicos eran tan caros que los jornales apenas daban para vivir. La pobreza era tal que el único fin de aquellos años era vivir y poder comer. Qué pensarían ellos de nosotros si pudieran vernos hoy en día?

Que estos personajes sirvan para recuerdo y admiración de aquellos otros cadalseños que un día vivieron y forjaron este pueblo, legándonos todo con su trabajo y amor.

Y gracias a la familia y la persona que durante tantos años guardo la foto porque dice tanto y es tan real que con solo una mirada nos vale para saber y comprender la dura vida de nuestro pueblo en otros tiempos y nos ayuda a comprender quiénes somos nosotros.


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

lunes, 21 de abril de 2014

La Sierra de Cadalso: Lancharrasa y el hombre



                                         Lancharrasa y el hombre.

                 "La aventura no está en las cosas: está en nosotros"
                              ( Robert Tezenas du Montcel. Ce Monde qui n'est pas le nôtre )




Todo nos permite suponer que la naturaleza es el refugio natural por excelencia, en ella habitaron los primeros hombres antes de crear los pueblos y las ciudades. Todavía hoy , millones de años después muchas personas siguen viviendo en plena naturaleza, tal vez porque otros hombres les han hecho refugiarse en ella intentando huir de otras formas de vida que no es la suya ni nunca lo fue.
Hoy vivimos agrupados en grandes ciudades, todos actuamos casi de la misma manera, y cuando alguien no hace lo que creemos debería hacer, enseguida le tachamos de loco.





La naturaleza existe y es la fuente de vida de todos los animales y plantas, es grato y casi diría que necesario sentir esa naturaleza cerca de nosotros, vivir en ella, aunque sólo sea por unos días y dejar que nuestra mente y nuestro cuerpo se adapte a las distintas y variadas situaciones que la naturaleza nos pueda ofrecer.

Existen multitud de lugares donde nuestra mente puede dejarse llevar por la naturaleza que nos rodea, invitándonos a disfrutar y a participar de todo lo que en ella ocurre. Hay muchas maneras de gozar de toda esa naturaleza viva que nos rodea y todas son igual de buenas, solamente las diferencia nuestro gusto a la hora de elegir este o aquel lugar.




    El Covacho del tio Lolilla


Cuando era niño miraba a nuestra Sierra de Lancharrasa y soñaba que me adentraba en ella, recorría sus caminos y me paraba a observar los enormes árboles que la pueblan, todo era un deseo que estaba por llegar. Años más tarde, cuando en mi adolescencia viajaba cada día de San Martín a Sotillo y luego a Cadalso, era el recorrido que cada atardecer el pequeño microbus hacía para dejar a los alumnos del instituto en sus pueblos, en sus casas, no dejaba de mirar la siempre nevada cumbre en invierno del Cerro de Casillas, me imaginaba subiendo y soñaba con las impresionantes vistas que desde allá arriba se debían de ver.

Pasaron los años, el Cerro de Casillas dejó de ser un objetivo para convertirse en una vez más, y ya creo que van cerca de cuarenta  las veces que he llegado a su cumbre. Luego vinieron otras cumbres, otros lugares, otros objetivos, algunos cumplidos y muchos en  lista de espera.





Pero volvamos a esa mirada que un día cuando era un niño cadalseño que jugaba a las estornijas, al garbancillo y a la peonza, por poner algunos ejemplos, me llevaba muchas tardes a recorrer la cadalseña Sierra de Lancharrasa, sólo con la imaginación, ya que en  las Erillas y sus partidillos de fútbol se acababa mi recorrido.


    Rozas de Puerto Real



Pero llegó el día en que por fin pude llegar a la cumbre de Lancharrasa, recorrer su castañar, deleitarme con sus árboles frondosos, sentir la respiración del zorro, notar la sombra del buitre leonado en su vuelo, correr de piedra en piedra creyendo estar a salvo de las posibles embestidas de aquellos toros coloraos de Parache que pastaban muy arriba y apreciar allí mismo la naturaleza salvaje de un enclave tan cercano a Cadalso y a la vez tan nuestro.





Ahora no pasa más de un mes sin que me interne en Lancharrasa, me gusta tanto de día como de noche, en cualquier estación, solo o acompañado, todo este lugar encierra para mi enormes momentos aquí vividos, algunos con gentes que ya no están y que un día subían hasta aquí con sus caballerías para sembrar el huerto o apañar la viña, otras veces con amigos y muchas solo.





Hoy he vuelto a sentir la soledad de Lancharrasa, he oído el viento y los silbidos del arrendajo o el cuco, me he dejado llevar por la fragilidad de una mariposa o el aleteo de cualquier insecto, mi vista se ha llenado de colores observando la grandísima variedad de flores y arbustos que aquí crecen, he bebido de esas fuentes que suenan a antiguo, Fuente Techá, Fuentelasna o la Fuente del Carrión, he soñado con aquellas ganaderías bravas que un día pastaron por estos lugares, ha sentido la necesidad de hablar con los pocos que todavía suben hasta aquí para seguir con la tradición cadalseña del campo





He sido feliz y lo sigo siendo cada vez que recorro cualquier lugar de esta Sierra de Lancharrasa, sigo teniendo las mismas ganas de siempre de volver a ver y sentir lo que aquí suceda en cada estación, es realmente extraordinario lo que puedo sentir y lo que me llena este lugar.





Nada mejor que la vista y los nombres de las montañas que forman el fondo de la Sierra de Lancharrasa hacia el oeste como final de esta pequeña aventura en la Sierra, porque así sin más se la conoce en Cadalso.





Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

viernes, 18 de abril de 2014

Madrid desde el Cerro Almodovar




Atardece un día de febrero, la nieve del Guadarrama se ilumina con los últimos rayos de sol, es todo un espectáculo el que la tarde madrileña nos ofrece.



Las cuatro Torres de Madrid se elevan a lo más alto con la mirada de las cumbres de la Maliciosa, Guarramillas y Valdemartin, cumbres que forman ese fondo velazqueño tan característico de Madrid.


 La iglesia de Vicalvaro sobresale en una mar de edificios con la Najarra de testigo. Todo parece lejano pero las distancias son más cercanas de lo que nos parece


No podrían faltar las Torres Kio que con al decorado de las cimas de la Mujer Muerta, Montón de Trigo y Siete Picos, parecen emerger de ese mundo de cemento que es Madrid. La montaña también forma parte de Madrid desde siempre.



La denominada Cuerda Larga con Cabezas de Hierro y la Torres de Madrid se  unen en una sola  imagen para formar esta sensacional panorámica. Son imágenes que se nos escapan a la mirada cuando paseamos por las  calles de Madrid, pero  que nos sorprenden  desde algunos de los espacios  más  elevados como puede ser este del Cerro Almodovar a 726 mts de altitud y junto al barrio de Santa Eugenia.




Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

jueves, 17 de abril de 2014

Getsemaní



    Última cena. Leonardo da Vinci.



GETSEMANÍ


Una vez concluida la Última Cena,

se hizo entrega Jesús en oración
en el lugar de predestinación,
el Huerto de los Olivos la escena.
                                                                                                                                                           
Siguiéndole fue su hueste nazarena
en hondo silencio y meditación,
y allí se sumieron en dormición
llorando Jesús a solas su pena.

llamó al Padre y le expresó su amargura,
y sangre sudó en la cruel tesitura
de ser Cordero inmolado en su Nombre.

Y en la cruz clavaron al Nazareno
y al exhalar el suspiro terreno
dio trascendencia al destino del hombre.


Saturnino Caraballo.



miércoles, 16 de abril de 2014

La procesión de La Virgen de la Soledad en Cadalso de los Vidrios






Todas las procesiones de Cadalso tienen su encanto y su devoción pero la de la Soledad es algo que me mueve cada año a sentir y vivir el momento. Puede que me atraiga la tranquilidad del Viernes de Dolores y ese instante de fervor cuando ya la tarde comienza a decaer, puede que sea el parecido de esta procesión con aquellas procesiones del pasado, donde la poca gente y el silencio era el mejor acompañamiento, también es probable que sea la semblanza de esa virgen cadalseña a la que acompañan las mujeres cadalseñas con sus tradicionales escapularios, semblanza que describe esos rasgos físicos y muchos más espirituales de una imagen muy querida y de gran  admiración y fervor religioso por parte de todas las mujeres de Cadalso, puede que sea cualquier cosa, pero lo que si sé es que me gusta, disfruto y hasta me emociono cada año con la procesión de la Soledad.







Lo importante es que me encuentro a gusto y arropado durante toda la procesión, las calles vacías respiran el aire de otros tiempos, el atardecer  primaveral  se repite cada  año con el ocaso, la sencillez  de nuestras gentes y el silencio  profundo de respeto, van  acompañados de un aura de luminosidad  que  desprende la Soledad acariciando el  ambiente y derramando fe entre todas sus asistentes, esto es algo que se nota y que está presente en todo el recorrido. 







Al paso de la virgen las calles de Cadalso se engalanan de belleza y fe, de sentimientos y también de tradiciones, aquellos mismos que  un día sintieron nuestras abuelas y nuestras madres con la  llamada
de la Soledad y su participación en la procesión.







Que la fascinación, la fe y la esperanza nunca se pierdan en Cadalso en esta tarde de Viernes de Dolores, que las niñas de hoy sigan mañana el ejemplo de sus madres, que las mujeres cadalseñas de siempre sigan sintiendo el orgullo y la fe que les proporciona ser Hermanas de la Soledad y que la Soledad siempre siga procesionando por nuestras calles de Cadalso. Así sea.












Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso