orgullo de cadalso

Peñalara

lunes, 15 de enero de 2018

Invernal con raquetas al Cerro Casillas. De Casillas al Puerto. ( 1ª Parte )


De Casillas al Puerto



A mediados de la década de los años 70, un buen día del mes de enero escogí la desconocida, por entonces para mi, subida al Puerto de Casillas para descubrir nuevos caminos por los que adentrarme para ascender a las cumbres del Cerro Casillas, el Berrueco o la Escusa, cumbres que siempre tenia en mente y deseaba ascender. En aquella época los viejos caminos que todavía seguían teniendo una vital importancia para los habitantes de este lugar y que habían sido utilizados desde antaño para los quehaceres diarios, eran caminos de tierra o de piedras, como el que subía a las Eras en su primer tramo hasta la fuente, con enormes piedras y también enormes castaños hoy desaparecidos. Entonces simplemente me dejaba llevar por mi afán de encontrar nuevos caminos y apenas me percataba de la vida que allí discurría, porque he de decir que en aquellos años todavía se podían ver algunos hombres que se dirigían al monte para recoger castañas, a sus huertos o a la resina y lo seguían haciendo a lomos de caballerías, burros principalmente, sin olvidar los cabreros que con sus rebaños ponían un toque de color y sonido a estos salvajes por entonces montes.
Recuerdo cierta vez que me adentré hasta Las Eras, eligiendo el camino de la izquierda que no me llevaba a ninguna parte, pero que me descubrió unos enormes castaños cuyas ramas acariciaban el suelo. Entonces Las Eras , eran eras, existía la lagunilla, pero salvaje, y por supuesto tampoco estaban las cocinas ni tan siquiera la ermita de San Isidro, aquello era el principio de un maravilloso paisaje que desde su verdor se abría a las cercanas cumbres. 
Un día el camino me llevo hasta el Puerto y de aquí por una senda algo empinada al Cerro Casillas, recuerdo que era primavera y los piornos amarillos coloreaban mi camino, que al llegar a lo más alto, pude observar muchas cercanas cumbres y todas las del Guadarrama y Gredos, aquello fue impresionante y desde entonces nunca he dejado de pisar esta tierra y las cumbres que la circundan.
Este fue mi primer encuentro con Casillas y sus montañas, después vinieron muchos más, ascensiones en todas épocas, noches de vivac en el Pozo de la Nieve y en las Praderas del Sol, allá donde la Escusa da vistas al Valle del Alberche, cumbres invernales, cuando todavía nevaba, al Canto del Berrueco, Cerro Casillas, al que otros llaman Mirlo, Travíés o Pelao como le denominaban por entonces los alumnos del Seminario, travesías desde el Cabezo la Parra, cumbre de El Tiemblo, LLano de Cuatro Manos, Encinilla, Cerro Casillas, La Pizarra, Majadazarza, el aéreo Berrueco, la Escusa y muchas más, como la subida con mucha nieve a la Escusa por la Garganta de Peñaltar en la cara norte, un año, creo que en abril del 80,  en el que había desaparecido un joven Boy Scout, hijo del por entonces diputado socialista Pablo Castellanos, el cual fue encontrado muerto tras tres días de intensa búsqueda por dos paisanos de Navaluenga y para cuyo rescate se utilizaron dos helicópteros del SAR Servicio Aéreo de Rescate, que aunque muy grandes para la actualidad, eran los utilizados en aquellos tiempos en los rescates de montaña. Al final me he ido por los Cerros de Casillas, así que aquí corto y otro día contaré con más detalle este accidente. 

"Cuando vuelvas de camino
acuérdate de mi:
solitario, viejo y triste
como la nieve en abril.....

José Antonio Labordeta

Hoy más de cuarenta años después de mi primera incursión es estas montañas, os traigo una subida, al tan hoy hollado Cerro Casillas, con raquetas, un placer que no es posible muy a menudo en nuestro tiempo debido a la escasez de nieve. Esta primera parte comienza en el pueblo y termina en el Puerto de Casillas, la segunda, ya si con raquetas, será hasta la cumbre, modesta pero espectacular esta vez.

Zorro Corredero















  












Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

domingo, 14 de enero de 2018

Cadalso supera los 3000 habitantes por primera vez.



Cadalso de los Vidrios
 Evolución de la población desde 1900 hasta 2017



Según los datos publicados por el INE a 1 de Enero de 2017 el numero de habitantes en Cadalso de los Vidrios es de 3.053, 265 habitantes mas que el en el año 2016. En el gráfico siguiente se puede ver la evolución demográfica que ha habido en el municipio a lo largo de los años, para ver cuantos habitantes tiene Cadalso de los Vidrios según su edad podemos verlo en la pirámide de población.


Si lo que interesa es saber cual es la población de Cadalso de los Vidrios según el lugar donde han nacido los habitantes (Continente, País, Comunidad Autonóma, Provincia, o Municipio) puede verlo en nuestro estudio demográfico de población según lugar de nacimiento







Cadalso de los Vidrios - Evolucion de la poblacion desde 1900 hasta 2017
AñoHombresMujeresTotal
20171.5991.4543.053
20161.4531.3352.788
20151.4351.3322.767
20141.4261.3342.760
20131.5171.3982.915
20121.5381.4062.944
20111.5291.3772.906
20101.5301.4142.944
20091.5211.3822.903
20081.5371.3662.903
20071.4991.3652.864
20061.4421.2992.741
20051.4111.2782.689
20041.3091.2412.550
20031.2531.1982.451
20021.1771.1522.329
20011.1731.1382.311
20001.1481.1002.248
19991.1341.0852.219
19981.1591.0902.249
19961.1311.0862.217
19951.1171.0752.192
19941.0921.0622.154
19931.0901.0512.141
19921.0761.0322.108
19911.0651.0212.086
19901.0701.0232.093
19891.0761.0172.093
19881.0609882.048
19871.0619882.049
19861.0549852.039
1981002.164
1970002.088
1960002.216
1950002.282
1940002.209
1930002.289
1920002.494
1910002.347
1900002.188

Extranjeros empadronados en Cadalso


Habitantes segun Pais de Nacimiento
Pais2016Dif (2015)
Bulgaria30
Francia51
Italia1-1
Polonia15-1
Portugal2-1
Reino Unido30
Alemania10
Rumanía127-1
Ucrania50
Rusia20
Argelia20
Marruecos115-1
Nigeria3-1
Cuba30
República Dominicana50
Argentina70
Bolivia72
Brasil2-4
Colombia62
Chile10
Ecuador4-1
Perú80
Venezuela10
China20
Otros101

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viernes, 12 de enero de 2018

Casillas. IMÁGENES Y SENSACIONES entre el Puerto y la cumbre


El silencio de la nieve



La nieve te hace abandonar el camino, pisas sobre ella y el silencio te atrapa, es tal el estado de tranquilidad que te inunda, que apenas notas lo intrincado del sendero oculto. Aquella mañana subíamos sin arriesgar, las raquetas eran totalmente necesarias, tanto que sin ellas era casi imposible avanzar. Con frecuencia las nubes jugaban a acercarse, no lo lograban y quedaban suspendidas en el Valle, convirtiendo las rocas bañadas de blanco en naves que parecían surcar el cielo, un cielo azul que iluminaba el Valle del Tiétar de esta fría mañana de invierno. 

Flotaban los pinos, las rocas, los piornos, las huellas que sólo abandonaban el camino para dar la oportunidad a nuestros sentidos de observar lo que ahí mismo la vida nos regalaba. Eran auténticas obras de arte creadas por la nieve, el frío y el viento, por la misma naturaleza que cada día se interna en nuestros corazones dejándose querer, pero que no siempre es así y nosotros, estúpidos "humanos", la rechazamos, creyéndonos muy superiores, cuánto nos vamos a arrepentir.
  
Arriba la nieve también vestía la cumbre del Cerro, todo era blanco, y en el cielo un par de buitres negros surcaban inquietos las térmicas mientras controlaban nuestras pisadas, fue unos de esos momentos en que te dejas llevar, en que no quieres regresar y te sientes parte de este entorno, pero pronto notas que no lo eres y las inclemencias te devuelven a tu realidad, eres un invasor consentido, tal vez para que cuando vuelvas al Valle lo cuentes, y los que nunca suben sepan de estas maravillas que la vida de estas cumbres gredenses crean para todos cada segundo.

Así lo viví, así lo he expresado, pero ocurre que a veces no sé con exactitud si lo relatado ha ocurrido o simplemente es el sueño de este transeúnte que ama desde siempre su Valle, nuestro Valle del Tiétar.

A Miguel, que ve todo esto desde Cadalso de Arriba.










  


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

jueves, 11 de enero de 2018

En recuerdo de Miguel, amigo, quinto y compañero pajarero.


"Perico, vigila  las varetas, que  yo voy a por algo", volvió  con una merendera de torreznos, y al rato un vaquero de las Rozas preguntó si habíamos visto a alguien. Nos miramos y dijimos no....acabábamos de pecar.

Seminario de Rozas, verano de 1975



Hace unos minutos me acaban de comunicar el fallecimiento de mi quinto Miguel "Carvajales", y casi sin pensar y en apenas unos segundos, se me han venido a la cabeza un montón de situaciones pasadas con él, una infinidad de recuerdos, buenos y malos, siendo tantas las emociones que la tristeza se ha apoderado de mi y aquí estoy, escribiendo algo sobre Miguel porque lo necesitaba. 
Apenas compartíamos momentos en los últimos tiempos, él caminaba sin final y sólo cuando nos cruzábamos salía de su boca un "adiós quinto, Pedrito, Pedrito", pero si su comportamiento era frugal en tiempo y parco en palabras, no así su mirada sonriente y en la expresión de su rostro, parecía ser feliz cuando nuestros caminos se cruzaban, y yo confieso que también sentía ese bienestar. 
Amigo Miguel, hoy Las Sillas se han anegado con tus sentimientos, Cadalso entero nota la presencia de tu figura caminante, muchos sentimos tu recuerdo de otros tiempos y otras aficiones, y aunque por instantes parezca que todo acaba y la vida desaparece entre las miserias de tus luces, cuando mis pasos decidan visitar Cadalso de Arriba, rescataré nuestros saludo, siempre parco en palabras pero lleno de emociones, no lo dudes.
Hec e tiempo te escribí unas letras, son ese tipo de palabras que npo pasan por la boca, que se ecriben directas desde el corazón, y que mejor momento para recordarlas que que hoy. Va por ti amigo Miguel y por nuestro momento del Ventorro, Peroles, El Lejío, el Pilar, la Fuente los "piejos" y también, por qué no, por ese momento que nunca cumplimos, cazar pájaros con dos "reses" en La Higuera. 
A partir de ahora a todos tus quintos nos será mucho más fácil ir a Cadalso de Arriba, ahora ya tenemos a tres quintos con lo que compartir el tiempo, tú, Güis y Lorencito. 
Un abrazo a los tres.
Pedro

           .1956
+11.01.2018

Miguel, amigo caminante




Caminante sosegado que no encuentra el momento de sentarse ni la ocasión para detenerse, él demora el tiempo, dilata los días y siempre se mantiene en ese trance de seguir adelante. No oculta nada, tampoco lo piensa, simplemente se deja llevar por esa proverbial costumbre de llegar a cada rincón de Cadalso, a cada mirada de los que se cruzan.

Miguel anda de día y de noche por las calles del pueblo, no aparenta desasosiego alguno, es un paseante inocuo, de los que van y vienen sin cometido, el comentario de su presencia nunca le crea una especial preocupación, si acaso la pesadez de tener que seguir escuchando.

Adiós Pedrito, me dice cuando nos cruzamos, otras veces recuerda tiempos pasados y sus palabras son, a ver cuando vamos al Ventorro a coger unos jilgueretes, yo le contesto y simplemente nos cruzamos para cada uno continuar su camino.

Miguel también anduvo en el tiempo de los niños castigados, aquellos que crecieron y alargaron su infancia todo lo que les fue posible, por aquellos tiempos las infancias duraban poco, nada se tardaba en hacerse adolescente y menos en alcanzar la juventud.

Miguel creció muy rápido, atravesó las noches andariegas de Cadalso y las ilusiones casi sin darse cuenta, pronto conoció la derrota y la desolación, la humillación y la amargura, sustancias que envenenan la confianza, la amistad y la esperanza, haciendo que el tiempo sea una laguna en mitad de este inmenso mar que es la vida.

Pasaron los años, los tiempos y las vidas, todos conocemos a Miguel, todos sabemos de su existencia por sus caminadas y sus suspiros, pero hubo otros tiempos y muchos sueños, esos que él lleva dentro y que va derramando en cada mirada con las que nos cautiva cuando una tarde cualquiera de un día cualquiera nos cruzamos en su camino.

Miguel, amigo, quinto, pajarero, que el tiempo y la vida nos siga ofreciendo esas miradas, esas cortas palabras y los recuerdos de siempre, sólo así sabremos que seguimos vivos.


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso