Echar de comer a las caballerías

Echar de comer a las caballerías
Salus echando de comer a las caballerías o cuando la rutina del pasado se convierte en un espectáculo de la actualidad.

Homenaje a la Quinta del 56

Homenaje a la Quinta del 56
Un pequeño homenaje a todos los quintos del 56 de Cadalso de los Vidrios.

viernes, 20 de enero de 2017

El Zorro Corredero de Cadalso de los Vidrios supera el 1.500.000 visitas


El Zorro Corredero supera el 1.500.000 visitas


Ayer el Zorro Corredero de Cadalso de los Vidrios superó el millón y medio de visitas, y nada mejor que daros las gracias a todos por ser fieles al ZC unos y otros por entrar de vez en cuando, también a los que no entráis nunca porque para gustos hay colores y cada cual decide dónde y cuándo visitar lo que le apetezca. Cada día cuando introduzco un post en el blog, pienso en mí, por supuesto, pero también lo hago en los que estáis al otro lado, unos cercanos y otros mucho más lejos, pero todos unidos de alguna manera por lo que Cadalso y otros mundos nos ofrecen, y esto es lo grande, que personas en muchos rincones del mundo estén en algún momento unidas, por el Zorro o por lo que sea, lo importante es ese vínculo de unión y amistad.
Nada más, sólo desearos lo mejor y agradeceros vuestras visitas y comentarios.

Un abrazo a todos.
Pedro Alfonso "Zorro Corredero"



Estadísticas del blog: 20.01.2017  14.35 h.

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miércoles, 18 de enero de 2017

Cadalso, el Palacio, y las monjas


Cada momento tiene su imagen y su encantamiento 



El Palacio, como tantas veces Cadalso, alberga con asiduidad lugares ocultos, recodos de la intimidad que se escapan a la mirada, que se preservan con el mismo entusiasmo con el que se esconden nuestros sentimientos. Era una mañana soleada de septiembre, acababa de amanecer otro día 14, el que tanto se espera y tantos encuentros y alegrías trae, si, era el día del Cristo y Cadalso esperaba impaciente la salida triunfal de su patrón. Todo parecía estar inundado de pensamientos y recuerdos, todos se afanaban en sentir la fiesta, nuestra fiesta, pero ni la tranquilidad del momento era capaz de aplacar el nerviosismo de un cadalseño que acompañaba a la banda de música en su tradicional diana floreada. Pasaron en unos segundos, se detuvieron a escuchar y cuando ya la música había penetrado por sus oídos, miraron al cielo y continuaron su marcha. Fue entonces cuando el hechizo de la imagen me atrajo, mire sus siluetas, la fachada del palacio y comprendí que todo el conjunto merecía ser inmortalizado. Paseo sosegado, cargado de paz y espiritualidad de la que parecen disfrutar estos dos personajes tan poco comunes en este lugar. Y es que cada momento tiene su imagen y su encantamiento, o no?

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

lunes, 16 de enero de 2017

La Pedriza nunca decepciona


Agua, agua y más agua, pero la Pedriza nunca decepciona.


    El impresionante Canto del Tolmo 

Camino de Manzanares el Real la Pedriza se ve imponente como fondo, hoy es un día de diario, de los que merece la pena adentrarse en este laberinto de piedras y disfrutar, y es que los fines de semana esto se pone hasta arriba, tanto que llegado el momento no se puede ni entrar, en coche, andando siempre. El cielo está gris, no llueve pero tampoco se presagia un cielo azul, de esos que iluminan la Pedriza y adquiere unos colores impresionantes que sirven para acrecentar mucho más cada rincón, y por supuesto las fotos. Como el día no tiene buena pinta, decidimos subir hasta el collado de la Dehesilla, casa fácil y relajada pero que sirve para ver y disfrutar de gran parte de la Pedriza. El coche queda casi solitario en el parking de Canto Cochino, poca gente con este tiempo se acerca hasta aquí, y como ya he dicho antes, menos un día de diario. Al pasar por el puente del Manzanares nos impresiona la cantidad de agua y la furia con la que baja, hacía tiempo que no lo veía así, paramos miramos y tomamos algunas fotos, para enseguida coger el trillado y descarnado camino que nos llevará hasta el puente que cruza el arroyo de la Dehesilla, unos pocos metros más abajo del refugio Giner de los Ríos. Pero  antes de cruzar el puente y mientras hacemos unas fotos a unas setas, sentimos el ruido del agua que baja del arroyo de los Pollos formando unas caudalosas cascadas por la abundancia de agua, así que movidos por la curiosidad nos encaminarnos hacia las cascadas, que se encuentran un poco antes de que el agua se una al arroyo de la Dehesilla.  
Perdemos mucho tiempo disfrutando del agua, pero merece la pena, no todos los días se ve esto en la Pedriza, al final volvemos a bajar hasta el puente, lo cruzamos y subimos hasta el refugio desde donde hay una buena vista de casi toda la Pedriza. Ahora cogemos el camino que nos lleva hasta el Tolmo, enorme canto que rodó ladera abajo hace siglos y que hoy y siempre ha sido una referencia de este laberinto de granito. Un poco antes del Tolmo el camino comienza a bajar con algo de agua, parece ser que las últimas lluvias han elegido el camino para descender hasta el arroyo de la Dehesilla, seguimos pensando que será sólo aquí, pero no, cada vez hay más agua en el camino y cuando llegamos al Tolmo ya tenemos el calzado un poco mojado, ni goretex ni leche.
En el Tolmo comemos algo y recibimos los primeros consejos de algunos que bajan y que nos dicen que está fatal, todo lleno de agua, y que se vuelven, nosotros seguimos comiendo y pensando que no será para tanto. Una vez saciada el hambre y la sed volvemos a tomar el camino, al principio casi no baja agua, ya te lo decía, la gente es muy exagerada, pero a medida que vamos ascendiendo el agua cada vez es más caudalosa, tanto que llega a convertir el camino en un auténtico arroyo, pero a pesar de la evidencia seguimos, total no debe quedar más que unos cientos de metros para el collado. Con las botas totalmente mojadas, pero totalmente, hay trozos en los que es imposible pasar sin meter el pie hasta el tobillo, nosotros seguimos, otros bajan con la misma cantinela, no se puede subir con tanto agua, palabras que no nos convencen hasta que ya nos damos cuenta que esto es ir por un arroyo con cascaditas y todo, así que nos volvemos con nuestros pies mojados y sin importarnos ya meter los pies en el agua, total ya están empapados del todo. Bajamos casi peor que subíamos, con el agua no hasta el cuello pero si hasta más arriba de los tobillos y más, pasamos por el Tolmo sin parar y enfilamos a toda velocidad el camino hasta Canto Cochino para quitarnos cuando antes las botas y los calcetines totalmente mojados. Esto del agua en el camino no es cosa de ahora, siempre que llueve mucho el camino del Collado de la Dehesilla se inunda, pero había que probar.
Con los pies ya calientes nos dirigimos a Manzanares para tomar unas cervezas, lo hacemos en el Bar-Restaurante la Charca Verde, un clásico enfrente de la iglesia, que no decepciona, ración de ensaladilla y de revuelto de morcilla con un postre para compartir que en conjunto no está nada mal.
Y esta es la última salida a la Pedriza, un día sin lluvia, nublado y por lo tanto exento de color, pero cargado de agua en todo el recorrido. Las fotos normales para el día y lo mejor, como siempre, la compañía y por supuesto la Pedriza, la que nunca decepciona. 



    Castillo de los Mendoza en Manzanares el Real


    El Yelmo desde Manzanares

    Iglesia Nuestra Sra. de las Nieves. Manzanares 

    Pórtico iglesia de Manzanares 


    La Pedriza desde el Collado de Quebrantaherraduras 




    Puente sobre el Manzanares


    Río Manzanares

    Arroyo de la Dehesilla

    Peña Sirio


    Setas junto al arroyo de la Dehesilla.


    Cascadas en el Arroyo de los Pollos




    Arroyo de los Pollos



    Amanita muscaria

    Puente sobre el Arroyo de la Dehesilla 

    Risco del Pájaro 


    Refugio Giner de los Ríos

    Las Torres



    El Tolmo

    El Camino del Collado de la Dehesilla




                           El Camino del Collado de la Dehesilla convertido en arroyo.

    Última mirada al Yelmo  

    Adiós, borrico pedricero 

    Y el parking a rebosar

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

viernes, 13 de enero de 2017

El cadalseño Daniel Castrejón recitando el romance de la "Loba parda"


Daniel Castrejón nos recita el romance de la "Loba parda"





Fue una mañana fría y gris de febrero de 2014, calle Real arriba iban dirigidos mis pasos, pero el destino me llevó una vez más hasta la puerta de Daniel, empujé y entré saludando con un buenos días y un cómo estás Daniel? Él contestó; no estamos mal, y como siempre comenzó una conversación animada y cercana. No recuerdo por qué en un momento dado comenzó a recitar este antiguo romance, que según contó se lo enseñaron en las Escuelas de San Antón cuando era un niño, tampoco tenía intención de grabarlo en vídeo, pero cuando terminó me quedé impresionado por su memoria y le pedí que lo repitiera para grabar, no le gusto mucho la idea al principio, pero animado por los allí presentes, gente de confianza, al final accedió y este fue el resultado. Ni que decir tiene que aquella mañana fría y gris de febrero, Daniel recibió unos merecidos aplausos, los mismos que espero tú le des cuando termines de escuchar el romance.

Gracias amigo Daniel 


Zorro Corredero
Vídeo: Archivo Pedro Alfonso

miércoles, 11 de enero de 2017

AL BLOG DEL ZORRO CORREDERO




AL BLOG DEL ZORRO CORREDERO POR SUS IMPRESIONANTES RESULTADOS



"¡Cervantes príncipe de los ingenios!"

"¡Lope monstruo de la naturaleza!",

Góngora y Quevedo la realeza

de aquel Siglo de Oro de astros y genios.



Con Tirso y Calderón, flor de milenios

con San Juan de la Cruz, gana entereza

la Santa de Ávila y, nunca empereza

y entre altos clérigos, logra convenios.



Transcurren los siglos, pasan los años

muestra y vestigios se hallan de Teresa

y a pies del Cristo del Humilladero;



con la admiración de propios y extraños

en Cadalso se acomete la empresa

de afamar nombre "¡El Zorro Corredero!". 


Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho

Felicidades Pedro Alfonso,con la admiración que un artista siente por otro cuando tiene la suerte de encontrarle. 


martes, 10 de enero de 2017

O Cebreiro-Triacastela. Camino de Santiago. Camino Francés


Camino de Santiago. Camino Francés


O Cebreiro-Triacastela




Camino de Santiago. Camino Francés
Etapa 27 O Cebreiro-Triacastela 21 Km.



La etapa entre O Cebreiro y Triacastela es relativamente tranquila si la comparamos con la anterior y la subida al Cebreiro. Al principio tenemos un par de puertos a los que se asciende sin ningún problema por la altitud, pero esta vez algo complicado por la inmensa lluvia que nos sorprendió en el Poio, por lo demás tranquilidad y sosegada bajada hasta Treiacastela.
Hasta Viduedo se camina por encina de los 1200 m. de altitud, lo que hace que el paisaje desde las alturas esté lleno de encantos en forma de montañas y paisajes verdes, estamos en los montes gallegos por donde penetraron los romanos en Galicia y algunos siglos después los peregrinos medievales, entre los que destaca el conocido Aymeric Picaud que escribió refiriéndose a estas tierras 
"Pasado el Monte Zebreiro se encuentra la tierra de los gallegos, abundante en bosques, agradable por sus ríos, sus prados y sus riquísimos pomares, sus buenas frutas y sus clarísimas fuentes; es rara en ciudades, villas y sembrados. Escasea el pan de trigo y vino, abunda en pan de centeno y sidra, en ganados y caballerías, en leche y miel, y en grandísimos y pequeños pescados de mar. Es rica en oro y plata, tejidos y pieles silvestres y otras riquezas"

O Cebreiro es un lugar mágico en el Camino de Santiago, aldea de pallozas en el pasado y hoy de albergues, hoteles y tiendas que acogen al peregrino en su último obstáculo importante antes de Santiago. La lluvia que no ha dejado de caer durante toda la noche, nos acompaña en nuestra salida de O Cebreiro y durante el recorrido de apenas tres kilómetros que nos separa de Liñares, un cruce de caminos a 1236 m. con una preciosa iglesia de finales del siglo VIII dedicada a San Esteban. A continuación nos espera el ventoso Alto de San Roque y su imagen del peregrino que sujeta su sombrero para que no se lo lleve el viento; me contaron que la imagen mira hacia la puesta de sol, pero yo el sol ni lo vi ni lo pude imaginar, y creo que esto le pasará a muchos que pasen por aquí, porque la niebla y el viento son muy asiduos compañeros del enorme peregrino de metal. La llegada a Hospital de la Condesa, señora que no vimos por ningún sitio, ni tampoco a los escasos 25 habitantes de esta aldea, que también para no ser menos, nos recibió con torrencial lluvia y frío, menos mal que hay un albergue y un acogedor bar restaurante, es lo único para el peregrino además de la iglesia de San Juan de estilo románico y cuyo acceso se hace por una escalera. En el caliente y acogedor bar esquivamos la lluvia, por el momento, y un caldo muy caliente nos ayudó a recuperar casi todo.
Desde Hospital, un pequeño desnivel nos llevará al Alto do Poio, un pequeño puerto de asfalto donde la lluvia caía a mares, tanto que ni tiempo tuve de hacer fotos, sólo una para demostrarme a mi mismo de lo que era capaz con este tiempo, eso si, recuerdo haber entrado en un bar a sellar y del que me costó salir debido al mal tiempo de fuera y al acogedor calor de dentro, bueno, y a unas empanadas que me decían; cómeme. Desde aquí bajada a la aldea de Fonfría y a Viduedo, donde el tiempo comenzó a mejorar y me recibió el sol y una alegre señora con sus vacas. Un vino blanco, creo que albariño, en el único bar, y una corta conversación antes del vino con la señora; me dijo que la ermita estaba dedicada a San Pedro, por esto tal vez el buen tiempo, y un adiós a mis acompañantes peregrinas alemanas desde el Alto do Poio hasta aquí, este adiós también antes del vino.
El Camino atraviesa la aldea y en fuerte descenso se dirige hasta Triacastela por caminos pedregosos, llenos de barro, y anegados por la lluvia, pero las vistas desde aquí son espléndidas, el sol luce y la niebla y la lluvia han desaparecido. Abajo Triacastela nos espera y detrás los montes y prados del Valle de Sarria, territorio por donde discurre la siguiente etapa.
La llegada a Triacastela es muy acogedora, hemos pasado por Filloval y a continuación por el Corredor de Pasantes donde nos reciben unos enormes castaños, uno de los cuales está considerado monumento natural, yo ni lo vi. Y a continuación la iglesia de San Pedro con su cementerio anejo y la imagen en la torre de Santiago peregrino, y un poco más adelante el moderno albergue y el descanso merecido de estos sencillos y vulgares peregrinos que atraviesan estas tierras gallegas con la ilusión de llegar a Santiago.


    O Cebreiro





    Calles de O Cebreiro
    O Cebreiro




    Montes gallegos


    Iglesia de San Esteban. Liñares. Lugo

    Llegando al Alto de San Roque

    Monumento al peregrino

    La niebla y el peregrino

    Hospital desde la bajada del Alto de San Roque 
    La lluvia nos acompaña, arriba algo de nieve.   

    Hospital de la Condesa. Lugo.

    Iglesia de San Juan. Hospital de la Condesa

    Interior iglesia de San Juan

    Mucha lluvia y niebla en el Alto do Poio

    Iglesia de San Juan, Fonfría


    Mis compañeras peregrinas alemanas degustando unas filloas en Fonfría


    LLegando a Viduedo la niebla se disipa y aparece un tímido sol.


    Entrando en Viduedo


    Viduedo. Lugo

    Ermita de San Pedro en Viduedo    

    Triacastela. Lugo


    Corredor de Pasantes

    Iglesia de Santiago. Triacastela

                            Imagen de Santiago. Iglesia de Triacastela

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso