Flores de Cadalso

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Pinturas iglesia

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En el año 1947 se realizan las pinturas del Altar Mayor, pinturas que los de cierta edad hemos conocido, el pintor se llamaba Félix y cuentan....

martes, 5 de abril de 2016

Hospital de Órbigo-Astorga. Camino de Santiago Camino Francés




Camino de Santiago. Camino Francés
Hospital de Órbigo-Astorga




Camino de Santiago.Camino Francés
 Etapa 22 Hospital de Órbigo-Astorga 17 Km.


Dejamos atrás el famoso y medieval puente de Hospital de Órbigo, tomamos la calle principal y a continuación la calle Camino de Santiago, muy concurrida a esta hora por peregrinos poco madrugadores. Nada más salir del pueblo, existen dos opciones, una por la pista al lado de la N-120 y otra por la derecha que nos lleva por una pista, ésta de piedra y mucho más interesante y tranquila, hasta Villares de Órbigo. 

    Abandonando hospital de Órbigo



Villares de Órbigo queda a la derecha de la pista, destaca su iglesia y los cereales, que ponen un toque de verdor al paisaje. Pasamos por un pequeño y frondoso bosquete de álamos, algo que se agradece como también observar las espigas que ya tienen crecidos granos.


    Iglesia de Villares de Órbigo   


El paso por los álamos parece que nos internara en otro mundo y otros paisajes, lo digo porque a partir de aquí se acaban las largas y monótonas llanuras del páramo leonés, y comienzan unas suaves lomas donde crecen los robles y las chaparras, algunas ya encinas. No paramos en Villares, sólo las últimas casas me dejan ver algunos detalles de sus casas que no dejo de fotografiar.

    Campos de cereales en Villares de Órbigo.


Y comienzan las suaves colinas con el fondo de los Montes de León y el mítico Teleno que aunque lejano todavía ya se puede observar en el horizonte. Unas pequeñas subidas sin apenas esfuerzo nos llevan a la entrada de Santibañez de Valdeiglesias. El pueblo es pequeño, pero tiene bar donde saciar la sed y descansar, además de albergue donde sellar nuestras credenciales.


    Lomas antes de Santibañez de Valdeiglesias.

                             Iglesia de la Trinidad

Santibañez de Valdeiglesias depende de Villares de Órbigo. La iglesia parroquial está dedicada a la Trinidad. Es una construcción del siglo XIX que ha sido restaurada durante el siglo pasado según consta en una placa colocada encima de la puerta principal " Construcción 1987, restauración 2000. Consta de una sola nave y destacan en su interior interesantes retablos dorados con tallas de San Roque y de Santiago Matamoros, entre otros santos. El exterior presenta una elevada espadaña, que aloja dos campanas.


    Interior de la iglesia de la Trinidad en Santibañez de Valdeiglesias 


Una visita a la iglesia y un zumo de naranja nos ayudan a retomar el Camino por una empinada calle que nos conduce hasta una pista de tierra arcillosa muy ancha y con evidentes señales de los enormes tractores que por aquí circulan, menos mal que la tierra está seca, porque esto con  la tierra mojada debe ser un penoso caminar hundiéndote bastante. Algunas casas de campo, un carro abandonado y poco más nos encontramos hasta que coronamos una de las ya mencionadas lomas.

    Peregrinos a su paso por Santibañez


Astorga a 11 kilómetros dice un cartel que encontramos cerca de un cruce donde existe una cruz y un maniquí vestido como de peregrino moderno, al menos así me parece. Desde aquí podemos ver como la pista, ya no tan ancha, serpentea a lo largo de nuestros ojos. Bueno, ya sólo quedan 11 kilómetros hasta Astorga, esto anima a continuar la marcha.


    En Camino serpentea cerca ya de Astorga


Cuestas suaves, paisaje agradable y muchos peregrinos, la mayoría extranjeros, y en la bajada el encuentro con un peregrino atípico, se llama Ginés y está de vuelta para su pueblo después de llegar hasta Santiago. Salió de Artziniega con su burra Marina y su perro Scoti, encaminando sus pasos hacia las alturas de Peña Angulo para desde allí proseguir hacia Trespaderne, Oña, Briviesca y Belorado, y desde aquí enlazar con el  mítico Camino Francés. El encuentro es a su vuelta, todos hacia Santiago y él al contrario, tal vez por esto y pos sus acompañantes llama tanto la atención, siendo muchos los que se paran a charlas y hacerle alguna fotografía.


    Ginés junto a su burra Marina y su perro Scoti.


Ginés me contó que le gustan mucho los animales, de ahí hacer el Camino con ellos, también que las letras  "DE ARTZINIEGA A SANTIAGO" de su bolsa se lo había bordado su cuñada, y que había decidido hacerlo ahora porque luego más tarde hace calor, y tanto él como sus acompañantes prefieren el frío al calor.
Ya me queda menos,y la verdad es que todo ha ido bien gracias al Altísimo y a las buenas personas que me ha ido encontrando a lo largo del camino, me dice. Aunque luego me enteré que no todo fue bien, y al día siguiente de nuestro encuentro un coche atropelló a Scoti en Santibañez de Valdeiglesias causándole la muerte en el acto. Triste final para el peregrino Scoti y gran pena para Ginés. Lo siento mucho.



Me despido de Ginés y continúo por una bajada entre encinas, un pequeño arroyo junto a una arboleda de chopos atraviesa el Camino, lo cruzo y comienza una suave subida hasta cumbrear en un gran llano donde un personaje algo extraño tiene un puesto de bebidas, también extrañas por el color, no me paro y continúo hasta cruzar una carretera y llegar hasta la famosa Cruz de Santo Toribio, otro de esos lugares mágicos del Camino. Desde aquí ya se divisa la ciudad de Astorga al fondo con su catedral.


    Cruz de Santo Toribio.

    Uno de los muchos mensajes que adornan la Cruz de Santo Toribio.


Ya sin dejar de ver Astorga, nuestro final de etapa de hoy, comenzamos un descenso hasta un hermosa fuente que sacia nuestra sed, y la del peregrino de bronce que hay junto a ella, y que a medida que nosotros apretamos el caño de la fuente brota de una calabaza un chorro de agua que va directo a la boca del peregrino estático. Un grupo de peregrinas, extranjeras, como la mayoría, se sorprenden al ver salir el agua de la calabaza y ante la solicitud de que apriete el grifo para realizar algunas fotos, este peregrino aprieta y aprieta.



Dejamos la fuente del peregrino y llegamos a San Justo de la Vega, pueblo que se encuentra a tan solo cuatro kilómetros de Astorga. Atravesamos el pueblo y entro en un albergue donde un chico alberguista de un pueblo del Camino de la Ruta de la Plata, no recuerdo el nombre del pueblo, me pone el sello en la credencial y me dice que está sustituyendo a su amigo que cuida del albergue de San Justo de la Vega.
 A la izquierda queda la iglesia, y nada más cruzar un puente sobre el río Tuerto el Camino toma una pista empedrada a la derecha, pero ahora toca comer algo y nada mejor que una alameda junto al puente, la cual se extiende junto al río Tuerto, para descansar y reponer fuerzas.

    Iglesia de San Justo de la Vega.


Terminada la comida tomamos a la derecha de la carretera la pista empedrada y cruzamos un puente medieval muy reconstruido y con huertos a ambos lados que nos lleva hasta otro puente, este moderno y exageradamente enorme, que salva la vía del tren y desde donde la vista de la ciudad de Astorga es amplia y cercana.

    Puente medieval a la entrada de Astorga.

    Astorga.  Asturica Augusta

    Iglesia de San Bartolomé, románica del siglo XIII

Después de cruzar una rotonda, tomamos la calle de la izquierda que nos lleva hasta otra calle que sale a la derecha y que tras una empinada cuesta nos lleva hasta el Albergue Amigos del camino de Astorga, sello, agua fresca y final de etapa. Por la tarde visita de la ciudad, catedral, Palacio de Gaudí, bello por fuera y por dentro con sus vidrieras y su museo. Y para terminar misa, que buenos y cristianos peregrinos somos, en la iglesia del convento del Santo Espíritu, donde además de comulgar el párroco nos echa la bendición del peregrino al final de la misa. También nos sellan la credencial las monjas de clausura que aquí viven y hablamos un poco con ellas a través de una verja.

                             Convento del Santo Sepulcro

    Iglesia del Convento del Santo Sepulcro.




    Plaza del Ayuntamiento.

     Palacio Episcopal de Astorga, también conocido como Palacio de Gaudí.



    Catedral de Astorga.

Y después del paseo, que será otro post, y la abundante cena regada con mencía del Bierzo, sólo queda una cosa, la cama, y mañana otra vez al Camino para desde Astorga llegar a Rabanal del Camino.

    Hostal La Peseta, un clásico desde siempre en Astorga




Enlace etapa 23: Astorga-Rabanal del Camino

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso


4 comentarios:

Anónimo dijo...


Bonita etapa del camino la que nos proporcionas Zorro.

Gracias por dejarnos hacer el camino contigo


Inés

Pedro Alfonso dijo...


Muchas gracias Inés, pero lo realmente interesante es lanzarte al Camino, vivir cada momento y a partir de ahí siempre tener los mejores recuerdos.

Un saludo y Buen Camino
Pedro

Anónimo dijo...

¡ Estupendo reportaje Pedro, como siempre ! Te superas día a día. Un abrazo

Alejandro Galán Rodríguez

Pedro Alfonso dijo...

Como para no superarme con algunos peregrinos corriendo para dejarme atrás. Menos mal que os domino y tengo buen nivel.....Ah! y no te quejarás esta vez porque sales más que Ginés y su burra. Un abrazo y Buen Camino.